Kogo y la cosmética biológica

La técnica Kogo es una técnica manual diferente totalmente a cualquier técnica manual que hayamos podido experimentar y va de la mano de la cosmética biológica que la complementa para convertir un tratamiento de 1 hora de duración en la experiencia sensorial más potente que existe en el ámbito estético-terapéutico.

Una técnica manual que trabaja no solo a nivel de recolocación muscular y de tejidos profundos, sino también el plano orgánico-afectivo y emocional, necesita de un complemento como la cosmética biológica que le acompañe en este viaje tan emocionante.

Cada trastorno cutáneo que aparece en todas las personas a lo largo de nuestra vida responde a diferentes estados que nuestro cuerpo experimenta:

  • un órgano sobrecargado y débil.
  • un sistema nervioso estresado, alterado o debilitado.

Estas situaciones son frecuentes a lo largo de nuestra vida y lo que hace nuestro cuerpo es sobre llevarlas, todas ellas van dejando inflamaciones en nuestro rostro que desfiguran nuestros rasgos.

Tenemos un cuerpo físico perfecto que va resolviendo como puede este tipo de estados y con el tiempo y el descanso nos permite reparar células de todos nuestros órganos.

Pero es con la técnica Kogo con lo que conseguimos retirar y detoxificar estas inflamaciones que ya se convierten en  permanentes en nuestro rostro, de una manera tan sutil que una vez experimentado el tratamiento no deja ni huella de esos signos que distorsionan nuestro rostro.

Kogo consigue redibujar las facciones que un día perdimos, recuperar esa jugosidad en la piel que habíamos perdido.

Debo decir que no existe en el mercado una técnica que redefina el ovalo facial como lo hace Kogo, elevar los pómulos caídos por el paso del tiempo y mantenerlos durante el tiempo que queramos.

Durante las diferentes partes del tratamiento utilizaremos principios activos que nos acompañan en la ritmización del proceso. Un proceso sensorial que utiliza cosmética completamente biológica que complementa los efectos de Kogo.

Aceites esenciales que son oro líquido en la piel van penetrando junto con aceites y extractos vegetales que se funden en cada movimiento de energetizacion de Kogo.

Gracias a la afinidad de estos con el tejido cutáneo consiguen penetrar hasta el sistema circulatorio y el sistema nervioso consiguiendo reestablecer la energía perdida a cada una de las células. Que mejor combinación para el rostro y el alma de una persona.

Desde el punto de vista holístico de Kogo, somos todo lo mismo.

Todo lo que comes, todo lo que ves, todo lo que oyes, todo lo que recibes a través de los sentidos, impacta tu salud.

Si a la precisión de la técnica de Kogo le unimos el poder ancestral de las plantas que queda atrapado en los aceites esenciales destilados alquímicamente, dará como resultado un aporte tan potente de alimento a nuestras células y rostro que podremos experimentar desde el primer momento de la sesión.

Kogo no solo interactúa con el sentido del tacto, sino que es a través del sentido del olfato cuando el tratamiento llega su punto más álgido.

Igual que los aceites esenciales logran atravesar las diferentes capas de piel hasta llegar al torrente sanguíneo actuando incluso a nivel de sistema nervioso, la alquimia de la aromaterapia llega un paso más allá, atraviesa el nivel físico para llegar al plano más sutil.

Kogo logra reestablecer con un tratamiento completamente natural el bienestar de cuerpo y mente en tan solo 60 minutos. Esta terapia estética tan potente entiende que la belleza es un estado pleno de salud y felicidad.

Puedo asegurar que todas las personas que han pasado por mi terapia han vuelto porque han podido experimentar todas las sensaciones que plasmo en estos artículos.”

El origen de Kogo y el origen de la palabra “cosmética” es el mismo, el orden, el equilibrio y la armonía. Tanto la técnica como los ingredientes de la cosmética biológica tienen una armonía natural que trasciende la parte física, aunque deja su huella en el plano material.

Al rostro se le devuelve esa armonía y equilibrio que lo hace bello, Muchas veces apreciamos en algunas personas esa expresión de bienestar que les hace tan bellos.

No tienen gestos de ira, ni de dolor, es un gesto de paz y orden en sus vidas que los hacen terriblemente bellos.

El ritmo de Kogo se asemeja al ritmo de la naturaleza, que a través de las pulsaciones del terapeuta y la cadencia rítmica de sus movimientos nos acompaña hasta ese estado de bienestar único y   perfecto.

Solo con una cosmética biológica podremos encontrar este estado, la cosmética convencional nos aleja de la naturaleza, queremos un espacio en nuestra vida diaria que  nos acerque a lo que somos.

 

 

No Comments

Post A Comment